Que la manzana es un auténtico comodín ya lo sabíamos. Ahora hasta se usa para fabricar papel. ¿Cuáles son las particularidades de este papel? Se obtiene a partir de los residuos procedentes de la elaboración industrial de zumo y otros productos a base de manzana. Primero se dejan secar las pieles (ricas en azúcar y celulosa), luego se trituran y por último se procesan en una fábrica hasta convertirse en “ecopapel”.

El papel de manzana, compuesto en un 20% por residuos de manzana y en un 80% por celulosa, es tan resistente como el papel reciclado tradicional y resulta idóneo para la impresión. También es ventajoso en lo que respecta a la sostenibilidad y la biodegradabilidad. ¿Alguien se está preguntando si el papel de manzana huele a manzana? No hace falta que lo probéis: sabe a papel, para nada a manzana.